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Posible origen de la palabra "Cuscatlán"

Desde un estadio hasta un antiguo banco, la palabra “Cuscatlán” nos ha acompañado desde antes de que nos llamásemos “El Salvador”, pero ¿De dónde viene? Y ¿Qué significa?, son preguntas obligadas que pocas veces nos hacemos.


Hoy planteamos una pregunta más, además de aclarar las primeras ¿es realmente nuestro el término? El idioma de nuestro pueblo es el náhuat, que como se ha señalado en ocasiones anteriores, es un idioma diferente de su hermano mexicano, el náhuatl, lengua felizmente hablada hoy por entre uno y medio y dos millones de personas y en su momento por los invasores tlaxcaltecas que acompañaron la expedición de Pedro de Alvarado hacia las tierras “cuscatlecas”.

Dicho lo anterior, cabe mencionar que en náhuat, el nombre de nuestro país es “Kuskatan”, así como también el de nuestra ciudad capital, y que “kuskat” es un vocablo utilizado para expresar “alhaja” o “collar”, por ende el rumor de que el significado del topónimo es “lugar de las cosas preciosas” no es tan descabellado, aunque siendo estrictos y lo menos aventurados posibles, nos limitaremos a asegurar que su significado literal es “tierra del collar”.

A la llegada de los españoles, que eran pocos en número y cuyo ejército se constituía en su mayoría por auxiliares tlaxcaltecas y de diferentes pueblos mayas, las tierras fueron llamadas “Cozcatlan”. La palabra “coscatl” en lengua mexicana es el equivalente tanto morfológico como semántico de “kuskat”, o sea que significa también lo mismo.

Incluso, en el lienzo de Tlaxcala, es posible admirar una bella ilustración en la que se representa la capitulación de la capital del estado hoy conocido como “Señorío de Cuscatlán” para fundar la Alcaldía mayor de la ciudad del Divino Salvador del Mundo, en la que los tlaxcaltecas se ven representados por un águila sobre sí, mientras que se representa a los guerreros nahuablantes por una ilustración de un collar. Ahora bien, no es posible saber si este nombre “Kuskatan” es la adaptación de la imposición hispano-tlaxcalteca, o si los invasores digirieron a su idioma un topónimo ya existente en la región, no sabemos y posiblemente nunca sepamos, cuál era el nombre real con el que se denominaba la mancha cultural comprendida por el dominio lingüístico de nuestro amado y hoy moribundo náhuat, ni siquiera sabemos si existía un nombre.

En mexicano, tanto como en náhuat, las palabras son siempre graves, por lo que la pronunciación aguda de lo que se nos ha enseñado desde pequeños como el nombre precolombino de nuestro país, es influencia del castellano. Por tanto, tenemos que la palabra “Cuscatlán” es una mezcla a tres bandas entre náhuat, náhuatl y español: Kuskatan (náhuat) Cozcatlan (náhuatl) Cuscatlán (español)

Hablando en español y siguiendo las reglas de formación estándar de gentilicios, el gentilicio adecuado para Cuscatlán debería haberse formado como “cuscatlense”, pero se formó como “cuscatleco” debido a que en muchos dialectos mexicanos los gentilicios se forman añadiendo el sufijo “-ecatl” o “-tecatl” al topónimo.

De cualquier forma, lo indiscutible hoy es que para los nahuablantes actuales, “Kuskatan” sin miramientos en el significado, es el nombre del país, debido a eso, se identifican a sí mismos y al resto de salvadoreños como “kuskatanchanejket”(plural) o kuskatanchanej (singular.

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